No me acuerdo como era la vida sin ti, como era yo sin ti, sin tu a veces indiferencia, sin tus risas, sin tu preocupación, sin tus problemas, ¿era acaso una vida mejor?
Y aun asi agradezco, si, todos los dias, todas las mañanas y todas las noches por esa noche, esa noche en que no me importo nada, en que me olvidé del mundo, para reconstruirlo e incluirte a ti en un nuevo mundo, esa noche en que empecé a no conocerte, a no quererte, a no necesitarte.
Gracias por la oportunidad, gracias por ti, por tener la ilusión de tenerte, por tus abrazos, por los brazos que me reciben y me contienen cuando estoy abatida por la vida, aunque tu no lo sepas.
Mucho menos que un ángel, pero suficiente para mi, suficiente para espantar las sombras, suficiente para saber que hay vida más alla de la vida, suficiente para hacerme creer en las cosas que no creo.
No sé, hoy me di cuenta que no se nada, quien eres, que esperas, en que crees, en que no crees, nada...
¿Qué esperas de mi?¿Qué quieres de mi?
Y al final nunca estás ahi, cuando te busco en la calle, cuando te busco en el metro, cuando te busco en mis sueños.
Mucho menos que un principe azul, mucho menos, porque nunca vas a llegar a rescatarme en un corcel blanco, nunca me vas a salvar de los dragones que tiene la vida, no cuando tu eres uno de ellos.
Pero aqui me tienes, tuya, incondicional, imperfecta, sin palabras, porque ¿cómo te digo todo esto? si nunca escuchas y siempre comparas, no soy ella, no soy ellas, soy yo, en cuerpo y alma, yo, tuya.
Y si lees esto... solo te pido una cosa, no juegues con este corazón, que te necesita y que se muere por ti, por tu inteligencia, por tus bromas, por tu cariño, por los gustos que compartimos, por las risas que compartimos, por todo.