
Siempre la gente se ha hecho la pregunta ¿Qué es el amor?
y como otras tantas preguntas, ésta tampoco tiene una respuesta certera.
Pero hoy yo me hago una nueva pregunta ¿Qué es amar?
Pensando, creo que he llegado a una respuesta bastante aproximada a lo que podría ser, porque escuche en algún lugar que amar era entregarle a alguien el poder de destruirte y confiar en que no va a hacerlo, pero ¿qué pasa cuando ese alguien no sabe lo que sientes?
He ahi entonces mi conclusión, amar es como una puñalada que recibes en el corazón, es algo repentino, pero que sabes que va a ocurrir, porque hay una serie de hechos que te advierten sobre lo que está por ocurrir, partiendo por esas molestas mariposas, son las que gritan que no debes ir más allá, porque vas a caer a un abismo sin fondo.
Una vez que recibes la puñalada, el puñas se mantiene ahi, y cada acción que la otra persona hace y que hiere tus sentimientos es un giro que le da al puñal, es en ese entonces donde nos convertimos en masoquistas, sabemos cuanto vamos a sufrir, pero el puñal sigue ahi porque claro, si lo sacamos el desangramiento va a ser inevitable.
Y el puñal sigue girando, viste a esa persona caminando de la mano con alguien, no te habla, te ignora.
Tomas la decisión, es hora de sacar el puñal, pero duele más que cuando la puñalada llegó ¿qué hacer?.
Esa maldita pregunta solo te hace sufrir más, "quizás mañana me hable" o "pero que importa el sufrimiento, si yo sé que algún día se dará cuenta de todo lo que he sufrido y me va a amar tanto como yo lo hago", y nuevamente gira el puñal, ese mañana nunca llega y ese amor nunca es correspondido, y otra vez la pregunta.
Lloras, el dolor no te deja vivir, necesitas hacer algo, decides tomar la situación en tus propias manos, esa persona tiene que saber lo que pasa.
Llegas hasta donde esta, te ignora, le hablas, tu voz tiembla, pero estás determinado, entre vuelta y vuelta dices todo lo que tenías guardado en lo más profundo de tu corazón, en ese momento ni el poeta más grande de la historia puede decir cosas tan bellas como las que dices para explicarle a esa persona lo que sientes.
Pero algo ocurre, la otra persona no siente lo mismo, duele, no aguantas más, quieres llorar, no ahi, no ahora.
"Lo siento, pero no te veo de la misma manera", "si cambiaras esto o aquello, quizás...", "No eres mi tipo" y millones de frases que con brutalidad remueven el puñal, sangras, la herida que dejó te está matando, pueden ser días, meses, incluso años si amaste demasiado.
Caminas por las calles sin sentir, sin escuchar, te has convertido en un muerto en vida, vas mirando el suelo, y cuando menos te lo esperas hay alguien a tu lado, alguien que lleva un puñal con tu nombre escrito en la empuñadura.